Internet, las redes sociales y todas las maravillas tecnológicas que no nos dejan de asombrar día con día, nos ponen en sincronía con acontecimientos o sucesos que no siempre alcanzamos a digerir. Las innovaciones tecnológicas provocan en nuestra vida cotidiana cambios vertiginosos y alteraciones en nuestros patrones de convivencia y desarrollo.
* La construcción en México ¿puede dejar de ser arte popular?
La industria de la construcción en México, sin ser del todo ajena a este atropellado desarrollo tecnológico mundial, no ve reflejada como industria, el sobresaliente desarrollo científico-tecnológico que en otras áreas productivas se refleja de manera amplia y generalizada.
Factores económicos, sociales, políticos e incluso culturales, son un lastre para la creación, conceptualización, valoración o asimilación de nuevos patrones de diseño y construcción compatibles con estos cambios.
Es evidente nuestro rezago no sólo en el uso y aplicación de nuevos materiales y procedimientos constructivos, sino también en la creación y diseño de espacios que respondan a las necesidades físicas y materiales de gente más y mejor informada que cuestiona nuestro quehacer como profesionales de la construcción.
El mundo ha cambiado y no hay manera de eludir que sus necesidades son otras; es inevitable no darse cuenta que la demanda y la exigencia aumenta y que en México seguimos construyendo artesanalmente con infinidad de procesos y subprocesos como si se tratara de obras de arte popular.
Como sociedad se nos presenta la disyuntiva de continuar siendo seguidores y cronistas de la transformación que el mundo está experimentando a gran escala o bien, ser promotores en nuestra industria, de esta acelerada evolución tecnológica.
Hace algunos años, en nuestro país se cuestionaba el uso de materiales prefabricados en sustitución de las tradicionales losas de concreto argumentando entre otros factores la falta de capacidad y experiencia del trabajador mexicano acostumbrado a construir de una misma manera.
Desde luego este es un mito, basta con decir que en la actualidad las grandes plantas de producción de estructuras, paneles y materiales de última generación que se fabrican en Estados Unidos lo realizan en su mayoría trabajadores mexicanos formados y capacitados en las nuevas tecnologías.
Un nuevo modelo de desarrollo productivo debe abrirse paso en nuestra industria en donde la calidad, la creatividad, la capacitación, la estandarización y la simplificación deban ser baluartes de este proceso sistémico de transformación.
La suma de pequeñas partes articuladas, ensambladas o pegadas, ha dejado de ser solución práctica y suficiente para atender la creciente demanda. La búsqueda de nuevas tecnologías productivas eficientes en coherencia al uso racional de nuestros recursos naturales, son ahora condicionantes de obligado cumplimiento.
* Maestro en Arquitectura | Cámara Mexicana de la industria de la Construcción
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8 Respuestas

Por Arturo Linares Herrera
Que gusto saber de tí y como siempre activo, propositivo y contribuyendo por nuestro México!!
Leí junto con Alex el artículo que publicaste, el tema está muy interesante y muy actual. Tenemos un par de que pudieran servir para complementar el artículo (que entendemos fue el propósito del compartirnos el artículo) pudiera ser incluir ejemplos del uso que en otros paises se ha dado a la tecnología en el campo de la construcción, las ventajas y los beneficios que esto les representa. Y al cierre del artículo sembrar las semilla de una propuesta de como empezar a cambiar la situación actual que permita incorporar dichos avances en México.
Arturo: Me agrada saber de ti. Comparto tu preocupación manifestada en el artículo, seguimos actuando sin esquemas profesionales y corriendo riesgos en la construcción y en todo lo que hacemos. La calidad no es una prioridad, no forma parte de nuestra cultura, pero lo formará en un futuro próximo. Un abrazo.
Arturo:
Felicitaciones!!!, muy bueno el articulo publicado, voy a compartirlo con mis colegas. Es muy importante el punto que mecionas sobre el final en lo referido a los aspectos medioambientales, ya que el impacto de las obras dentro del proceso edificatorio nos afecta siempre de forma directa o indirecta y respecto a la calificación de la mano de obra te pregunto si seria sostenible en Mexico poder producir con los estandares de USA?… que beneficios podrían tener los programas sociales de vivienda en el uso de las nuevas tecnologias?… o simplemente el avance tecnico debe verse en los aspectos utilitarios como instalaciones en telecomunicaciones, electricas, domotica u otros?…
Un abrazo grande y gracias por compartir tus ideas
Erik
Un gusto saber de ti Arturo y coincido con tu decir, solo los PPP han aportado algunas variantes de la tecnología.
Un saludo afectuoso, buen artículo, sigue escribiendo como lo hacías en la CNEC.
Desde mi óptica, este fenómeno, solo se da en la construcción de vivienda y, si focalizamos, en la vivienda de interés medio e interés social, ya que en la construcción de edificios comerciales (comercio, oficinas, productos, etc.) si se aplica la tecnología de última generación (edificios «inteligentes). Tienes razón, en cuanto a que, un gran obstáculo es nuestra cultura, ya que la gente esta acostumbrada (síndrome del cerdito mayor) a ver el tabique rojo, el firme de cemento, el castillo y la losa (techo) de concreto (los afortunados) y la lámina (los menos afortunados). Una probable solución, sería modificar el cuento de los tres cerditos y el lobo.
saludos