El primer contacto al que acuden los compradores de casa para manifestar su inconformidad es con el constructor o promotor, seguido del intermediario financiero; Procuraduría Federal del Consumidor, en cuarto sitio.
Redacción | hogaresnoticia.com | 18 Febrero 2014
El incumplimiento en la entrega de una casa, en el tiempo acordado, es la causa más frecuente y de queja por parte de los consumidores finales contra las inmobiliarias o constructoras, de acuerdo con un estudio de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF).
Por orden, el Índice de Satisfacción Financiera muestra que la principal queja al recibir una vivienda es el incumplimiento en la fecha de entrega, seguido del no cumplimiento con los términos y condiciones del contrato. En tercer lugar, revela el estudio, se ubicaron los cobros indebidos y en el cuarto sitio, la negativa en la entrega de la vivienda o bonificación del dinero.
El indicador muestra que el primer contacto al que acudieron los quejosos para manifestar su inconformidad fue con el constructor/promotor, seguido del intermediario financiero; en tercer sitio, los encuestados dijeron no haber acudido a ninguna instancia, en tanto que en la cuarta posición reconocieron haberse inconformado ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
En cuanto a la satisfacción sobre la resolución de las quejas, ésta es calificada como ineficiente. Cabe destacar que 24% de las viviendas presenta alguna queja por incumplimiento de contratos o cobros indebidos.
Sólo, entre 2011 y 2012 el Índice de Índice de Satisfacción Financiera disminuyó a las evaluaciones negativas en tiempos de respuesta (autorización de crédito, firma de escritura y entrega de vivienda) y las características del servicio (trato amable, horarios y confianza en la institución).
Las características del crédito, es decir, monto de hipoteca, plazo, forma de pago y tasa de interés, no registraron cambios, respecto a indicadores anteriores.
En la opinión del consejero de la Comisión Nacional de Vivienda de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Federico Sobrino Bracamontes, quien tiene que resolver el problema al consumidor final, en el caso de vivienda nueva, es el desarrollador, y para casa usada, el vendedor del inmueble.
“Pero hay un tema más de fondo. Además del consumidor final la entidad que otorga el préstamo para vivienda también está involucrada directamente. Incluso diría que la hipotecaria resulta todavía más perjudicada porque otorga un crédito contra garantía que incumple en términos de los requisitos prometidos al consumidor final”, dijo.
De allí la importancia, acotó, de que las entidades financieras se involucren más. “En el ámbito del consumidor hablamos de una queja y para la hipotecaria, en uno de carácter jurídico al existir de por medio un fraude; por supuesto, puede la entidad financiera proceder penalmente”, advirtió.
Sostuvo que en la actualidad el Infonavit, por mostrarse como entidad social, no se mete mucho en estos temas, cuando debería. «De hacerlo podría incluso demandar a las desarrolladoras que incumplan; la ley faculta al Instituto para ello. Así, bajaría su nivel de riesgo», agregó Sobrino.

